No te pierdas este video sobre las narraciones y relatos de la Ultima Cena.
Muchos católicos se sorprenden al descubrir que el relato más antiguo de la Última Cena no se encuentra en los Evangelios, sino en la Primera Carta a los Corintios, escrita por San Pablo alrededor del año 54 o 55 después de Cristo.
En 1 Corintios 11:23-26, San Pablo transmite las palabras de Jesús durante la Última Cena y afirma algo muy importante: «Porque yo recibí del Señor lo que también os he transmitido». Esto significa que Pablo está comunicando una tradición que ya existía en la Iglesia antes de que los Evangelios fueran escritos.
Los Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas también narran la institución de la Eucaristía, pero cada uno destaca detalles diferentes. Marcos, considerado por muchos el Evangelio más antiguo, presenta una narración breve y directa. Mateo añade elementos que resaltan el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento. Lucas, compañero de San Pablo, utiliza una fórmula muy parecida a la que encontramos en 1 Corintios.
Por otro lado, el Evangelio de San Juan ofrece una perspectiva distinta. Curiosamente, Juan no relata las palabras de la consagración del pan y el vino durante la Última Cena. En cambio, dedica gran atención al lavatorio de los pies y al discurso de despedida de Jesús. Sin embargo, Juan ya había explicado profundamente el misterio de la Eucaristía en el capítulo 6 de su Evangelio, cuando Jesús enseña que su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida.
Estas diferencias no son contradicciones. Más bien, muestran cómo los primeros cristianos conservaron y transmitieron fielmente el mismo acontecimiento desde distintos ángulos. Todos coinciden en lo esencial: Cristo tomó el pan y el vino, los convirtió en su Cuerpo y Sangre, y entregó a la Iglesia el sacrificio de la Nueva Alianza.
Por eso, cuando escuchamos las palabras de la consagración en la Santa Misa, estamos oyendo una tradición que se remonta directamente a los Apóstoles y que ya era proclamada por la Iglesia décadas antes de que se completara el Nuevo Testamento
Dato interesante para concluir: Muchos estudiosos consideran que la fórmula eucarística citada por San Pablo en 1 Corintios 11 pudo haber sido utilizada litúrgicamente por la Iglesia incluso desde los años 30 o 40 d.C., apenas pocos años después de la Resurrección de Cristo. Esto la convierte en uno de los testimonios más antiguos de toda la fe cristiana.