Un sacerdote en Ceuta, España, ha provocado una fuerte polémica al hablar sobre inmigración y recordar un principio tradicional de la moral católica: la caridad tiene un orden. ¿Significa esto que un católico puede ignorar al extranjero? ¿Tenemos una responsabilidad especial hacia nuestra familia, nuestra comunidad y nuestros compatriotas? ¿Puede un gobierno controlar sus fronteras sin actuar contra la caridad cristiana?
En este programa, Jesse Romero y Luis Román analizan la controversia surgida en Ceuta y la difícil relación entre inmigración, bien común, fronteras y el deber cristiano de ayudar al prójimo. La Iglesia nos manda amar y socorrer al necesitado, pero también reconoce deberes particulares hacia aquellos que nos han sido confiados. ¿Cómo se aplican estos principios ante una crisis migratoria? Un tema que exige distinguir entre la caridad cristiana, la prudencia política y las obligaciones legítimas de una nación hacia sus propios ciudadanos.