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Te escribo para invitarte a un webminar o seminario totalmente GRATIS, que estaré llevando a cabo el 17 de Diciembre a las 9pm hora de Miami sobre los siguientes temas: Inmaculada Concepción María, Parto Virginal milagroso De Jesús, La Concepción de Jesús y la fecha del nacimiento de Cristo 25 de Diciembre o 6 de enero.

La clase contará con material escrito y visual para los registrados. Como beneficio podrás ver el taller en vivo o grabado. Solo tienes que registrarte aquí (REGISTRACION). En Cristo, Luis Román

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En la Misa, “supplices te rogamus” es una frase del Canon Romano (Plegaria Eucarística I), una de las más antiguas y sagradas oraciones de toda la liturgia. Aparece después de la consagración, cuando el Pan y el Vino ya son el Cuerpo y la Sangre reales de Cristo.

La frase latina “supplices te rogamus” significa algo muy preciso:

“humildemente te suplicamos”, “postrados te imploramos”, “con profunda súplica te rogamos”.
No es simplemente “te pedimos”, sino un lenguaje litúrgico de adoración y sometimiento reverente.


¿Dónde hubo el problema en la traducción (y por qué se criticó en tiempos de Benedicto XVI)?

Antes de la reforma de 2011, muchas traducciones al español e inglés durante los años 70-90 suavizaron el sentido original:

  • Traducción rebajada: “te pedimos”, “te suplicamos”
  • Omisión del gesto teológico: desapareció la idea corporal de humildad total ante Dios

Benedicto XVI criticó este tipo de traducciones porque:

  • perdían la dimensión sacrificial, casi física, de la súplica
  • aplanaban el lenguaje, quitando el tono sagrado y vertical
  • daban la impresión de diálogo horizontal, no de adoración
  • favorecían una liturgia menos teocéntrica y más coloquial

El mismo Benedicto, en Sacramentum Caritatis y en su carta de 2011 sobre las traducciones, insistió:

la liturgia no es un texto para entender, sino un misterio ante el que se cae de rodillas.

Por eso pidió fidelidad literal, incluso si el lenguaje suena elevado: lo sagrado debe sonar sagrado.

1. Traducción correcta y fiel según el latín y el sentido teológico

Latín original:

Supplices te rogamus

Traducción realmente fiel (como quería Benedicto XVI):

  • Humildemente te suplicamos
  • o “Postrados ante ti, te suplicamos
  • o incluso literalmente: “de rodillas te imploramos

Debe incluir humildad + postura interior + sentido sacral, no solo una petición.


2. Qué NO es correcto (traducciones criticadas por Benedicto XVI)

  • “Te pedimos” → demasiado horizontal, suena a conversación casual
  • “Te suplicamos” → mejor, pero si pierde el matiz humilde, sigue incompleto
  • “Rogamos” → en español contemporáneo suena burocrático o legalista

ERROR típico postconciliar: quitar las palabras que expresan adoración, indignidad y reverencia.


3. Por qué Benedicto XVI lo criticó

Ratzinger decía que esas traducciones rebajan la actitud humana ante el misterio. Pierden esta verdad:

Supplices implica alma de rodillas, conciencia de indignidad, absoluta dependencia de Dios.

La traducción banalizada elimina la verticalidad y sacralidad litúrgica, haciendo de la misa una reunión amistosa, no un sacrificio.


4. Ejemplo real comparativo

VersiónTraducciónProblema o virtud
Literal fielHumildemente te suplicamos✅ Incluye postura interior
ExcelentePostrados ante ti, humildemente te suplicamos✅ Máxima fidelidad mistagógica
Pobre“Te pedimos”❌ Suena horizontal y casi secular
Neutral“Te suplicamos”⚠️ Falta actitud, no expresa la humillación del alma